Por Eva Soto Acevedo, Ing. Civil Bioquímico, Mag. Ciencias Ingeniería, Candidata a Doctor en Ingeniería, miembro profesional Red Campus Sustentable.

El último miércoles del mes de abril, de cada año se conmemora el Día Internacional de la Conciencia sobre el Ruido, cuyo propósito es la promoción a nivel internacional del cuidado del ambiente acústico, la conservación de la audición y la concienciación sobre las molestias y daños que generan los ruidos.

Es importante destacar que los niveles aceptados por la OCDE son menos de 65 decibeles.

Y ¿qué es un decibel? El decibel es la unidad de medida de la intensidad sonora. Su símbolo es (db) y corresponde al logaritmo decimal de la relación entre la intensidad del sonido que se ha de medir y la de otro sonido conocido que se toma como referencia.

Todas las actividades antropogénicas generan contaminación acústica, transporte vehicular, procesos productivos, eventos masivos, bocinazos, etc.

Tampoco la idea es que todo esté en silencio, pero si en niveles que permitan el desarrollo de actividades cotidianas, estudiantiles, laborales y de esparcimiento, sin dañar la salud de las personas ni que atenten contra la fauna presente, ya sea endémica o exógena, que forma parte de nuestro medioambiente.

Esto último va de la mano con las directrices de la Red Campus Sustentable, que provee instancias de diálogo, concientización, preocupación y ocupación por la Sustentabilidad en su conjunto y la reducción de “ruidos” – en lenguaje coloquial “bulla”, es una de ellas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) al año 2017, estableció que 1100 millones de jóvenes de todo el mundo estarían en riesgo de sufrir pérdida de audición debido a prácticas auditivas perjudiciales y que llegarían a causar incapacidad de efectuar sus actividades diarias.

¿Cuántos de nuestros jóvenes que estudian en nuestras IES, estarán con pérdidas auditivas, cuántos de los funcionarios y académicos también estarán afectados al trabajar en escenarios con altos decibeles, en talleres, en laboratorios, en actividades al aire libre?.
¿Qué hacemos como personas comprometidas por la salud de las personas, por el entorno?

Algunas medidas simples, se asocian al uso individual de fuentes sonoras (equipos de música, teléfonos inteligentes, computadores, etc.)

Mantenga el volumen bajo, los aparatos inteligentes vienen con un nivel máximo, que no daña sus oídos, intente usarlo por debajo del valor límite.
Reduzca en la medida de lo posible, el tiempo que dedica a actividades ruidosas. Si es por razones laborales, utilice elementos de protección auditiva (conforme al DS 594: Reglamento sobre Condiciones Sanitarias y Ambientales Básicas en los lugares de trabajo)
Vigile los niveles seguros de exposición al ruido suyo y de quienes están a su alrededor.

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Conciencia sobre el Ruido