Ciencia, tecnología, iniciativa y voluntad al servicio de la sustentabilidad

Los campus universitarios pueden ser un buen escenario para observar necesidades, tener el tiempo de pensar cómo superarlas, buscar los medios y tocar las puertas hasta solucionarlas.

Así lo ha demostrado un estudiante que en los últimos años ha concebido y desarrollado iniciativas que reducen impactos en el medio ambiente.

Entrevista Sección “Caras de la Sustentabilidad”, por Verónica Ruiz P.

El próximo 19 de abril la Universidad de Talca celebrará en grande el Día de la Bicicleta, y lo hará con la entrega de una flota de 20 bicicletas a su comunidad universitaria, una señal más que concreta de la importancia que atribuye la institución al incentivo de la movilidad sustentable. Atrás de este proyecto está Luis Alfredo Letelier Sepúlveda, 29 años, un estudiante de Ingeniería Civil en Bioinformática que no descansó hasta hacerlo realidad.
¿En qué consiste “Bike Utalca”?
Yo observé que las distancias en el campus son grandes, y el tiempo para desplazarse a pie de un punto a otro es muy reducido entre clases. El proyecto de bicicletas compartidas busca entregar una alternativa de transporte público, sustentable e inclusivo para que los alumnos del Campus Talca se trasladen de manera más rápida y económica y al mismo tiempo, realizan actividad física. Postulamos al Fondo de Desarrollo Institucional del Ministerio de Educación y logramos adquirir con los fondos 20 bicicletas: 19 de paseo y una handcycle de la marca TRUM, que es para estudiantes con capacidades diferentes, facilitándoles pedalear con sus manos.
Hemos trabajado como 2 años. Tuvimos reuniones con diferentes unidades y establecimos vínculos con Responsabilidad Social Universitaria y su oficina de sustentabilidad. La Dirección de Tecnologías de la Información y el Sistema de Bibliotecas de la Universidad nos han dado apoyo técnico, ya que el sistema de préstamo gratuito operará de la forma como se prestan los libros.
También desarrollaste un proyecto innovador en reciclaje…
El 2016 y 2017 estuve con una idea de reciclaje textil que postulé al concurso de innovación social Atrévete a Emprender. La idea era hacer reciclaje de ropa a través de microorganismos, con la bacteria Ideonella sakaiensis que se descubrió el 2016. La gracia que tiene es que degrada plástico, entonces la idea es degradar el plástico presente en la ropa y dejar el algodón solamente; lamentablemente no gané. Después lo postulé al carnaval creativo de la Universidad, donde presenté la idea en formato Elevator pitch y me fue bien; obtuve un 2° lugar. Ahora está la posibilidad, a través del Director de mi carrera Gabriel Núñez, de postular a un fondo de la macro facultad, porque la facultad tiene vínculos con varias Facultades de Ingeniería de Chile. Si logramos que lo teórico tenga buenos resultados, a través de lo experimental podemos postular a algo más grande y se podría trabajar a una escala mayor.
¿Has escuchado el concepto de eco diseño?
Lo trabajamos cuando desarrollamos TextilCycle: el reciclaje textil. Había algunos artículos que hablaban del eco-fashion, personas del mundo que buscan reciclar ropa para evitar la problemática de que toda la ropa se va a la basura. Cuando la vida útil de la prenda ya no da para más, entra mi idea de degradar el plástico de esas telas ya inutilizables, y dejar solamente el algodón.

¿Desde cuándo has estado desarrollando ideas que busquen reducir impactos en el medio ambiente?
Estoy trabajando en estos temas desde el 2014, 2015, pero siempre me ha gustado el emprendimiento y la innovación y en mi carrera nos otorgan las herramientas para desenvolvernos en este tipo de áreas. Porque por una parte trabajamos con tecnología y por otra biología, física y química. Hay varios temas interesantes que como bioinformáticos podríamos trabajar en sustentabilidad.
¿Qué has hecho para financiar tus ideas, has buscado las instancias o se han presentado?
He tenido la suerte de llegar a tener buenos vínculos en la Universidad, primero por iniciativa propia porque siempre he pensado en tener una línea robusta en mi currículum y con esa intención tuve la inquietud de adjudicarme un fondo. Cuando lo hice, tuve una acogida súper buena por parte de la Vicerrectoría de Desarrollo Estudiantil. Estos 2 años he aprendido mucho en el ámbito administrativo, he tenido que recibir fondos, hacer órdenes de compra, trabajar con licitaciones.
¿La carrera que estudias contempla el enfoque de la sustentabilidad?
Mi carrera involucra áreas muy actuales. Desde el 2015 tenemos un componente civil y eso permite adquirir conocimientos sobre desarrollo y liderazgo de proyectos, gestión y administración. Con esas competencias podemos dar soluciones innovadoras a problemáticas actuales de salud, de agricultura y medio ambiente, a través del uso de las tecnologías de la informática y la computación y las habilidades científicas impartidas a lo largo de la carrera.
¿Es un área no muy explorada en Chile?
La bioinformática es nueva en Chile, lleva alrededor de 10 años. La Utalca fue la primera en tener esta carrera en Chile y en Latinoamérica. Compañeros que han egresado ya han hecho bastantes aportes, pero principalmente se han dedicado a temas científicos tales como modelamiento de sistemas biológicos, uso de tecnologías de la computación para el manejo y la interpretación de datos biológicos, desarrollo de software.
¿Dónde te gustaría trabajar en el futuro?
Me gusta mucho el lado de la tecnología, pero también el de la sustentabilidad, entonces he visto muchas cosas en desarrollo de hardware y/o de software que se vinculan con este tipo de cosas. Por ejemplo, uso de tecnología en la agricultura, agricultura de precisión o medición del clima. Utilizar conocimientos para generar aportes en esas áreas sería para mi bastante interesante.
Pero no me cierro a otras áreas, me quedan aprendizajes aún. Por ejemplo, en el proyecto de las bicicletas ahora comenzamos la etapa de préstamos a través del uso del software ALEPH utilizado para el préstamo de libros en biblioteca. En una segunda etapa esperamos obtener fondos para tecnologizar el sistema de bicicletas, para generar un hardware y un software que permita el monitoreo y la gestión de éstas a través del uso de GPS y de una aplicación para celulares.
¿Crees que los jóvenes se interesan por estos temas?
No puedo hablar por todos, pero creo que hay una cantidad importante que se preocupa por estos temas. Por lo menos en mi círculo siempre discutimos acerca de políticas públicas que al fin y al cabo a todos nos afectan y mis amigos se interesan por los temas de la vida sustentable, el reciclaje y la autogestión. El punto es ponerlos en práctica, o realizar cambios importantes en la sociedad y creo que eso es deber de la gente joven.
¿Has escuchado alguna situación que refleje un problema ambiental que te haya hecho pensar que se pudo evitar?
Sí, por supuesto. Uno de los casos que me llamó la atención fue el caso de la contaminación provocada por las industrias minera en el sector de la Greda en la Quinta región, donde el daño producido por el arsénico y el plomo afectaba a la salud de sus habitantes y peor aún a los niños de una escuela. Creo que todo parte de poca capacidad técnica para la toma de decisiones de las autoridades de turno, además de empresas con poca o nula responsabilidad social empresarial, lo que también es muy poco regulado por el Estado, priorizándose el factor económico, por el humano. Y se lleva a tal extremo de poner en severo riesgo la calidad de vida de las personas. A veces me sorprende cuando asumen autoridades que independiente del color político ocupan cargos que no tienen nada que ver con sus formaciones profesionales. Creo que eso afecta directamente en la toma de decisiones socialmente responsables.
¿Crees que a nivel de formación universitaria se requiere de algo más explícito en las mallas curriculares?
Sí, yo creo que sí. Creo que parte todo de una lógica del consumo. Ahí hay un punto importante que atacar, porque lamentablemente estamos en una sociedad de consumo donde se produce mucha basura. Y para producir se requieren muchos recursos naturales y la inversión de mucha energía, entonces es importante que hubiese educación en sustentabilidad que abarcara muchos ámbitos de la vida. En términos económicos, por ejemplo: educación financiera. Lamentablemente hoy la gente termina consumiendo más de lo que puede, se endeuda y al final se acumulan cosas innecesarias, que tarde o temprano serán basura.