Educación Ambiental “Desafíos y Oportunidades” para Infundir la Sustentabilidad en las Instituciones de Educación Superior

Columna de opinión de Viviana Contreras Cabezas, Magíster en Educación Ambiental, Profesional Fundadora Red Campus Sustentable

Publicada en www.diariosustentable.cl 

El 26 de enero de cada año se celebra el Día Mundial de la Educación Ambiental (EA), concepto que nace en 1972 durante la conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente Humano en Estocolmo, producto de la necesidad de generar una mirada reflexiva en torno a los efectos gatillados por la industrialización en el planeta. Tres años después las Naciones Unidas organiza un Seminario Internacional de Educación Ambiental en la que se redacta la Carta de Belgrado estableciendo metas, objetivos y directrices de la EA. En la actualidad estamos viviendo un período de similar reflexión, que nos remite a la necesidad de generar un cambio de paradigma cultural con ciudadanos conscientes y protagonistas en la conservación y preservación de nuestro planeta.

Es importante destacar que desde el año 2009 un grupo de académicos universitarios chilenos con liderazgo transformador advirtieron esta necesidad de educar diferente, soñando con infundir la Educación Ambiental para la Sustentabilidad (EAS) en los campus universitarios. Surgen así diversos desafíos como firmar el año 2010 el Primer Acuerdo de Protocolo Campus Sustentable de Chile, que luego de unos años se consolida en la creación de la Red Campus Sustentable, entidad que vela por el fomento de diversas herramientas de gestión ambiental sustentable al interior de las Universidades, siendo uno de sus ejes de trabajo el infundir la EAS en el ámbito formativo profesional.

Conforme el tiempo avanza, el desafío aumenta, y ya no basta sólo con generar actividades y campañas de sensibilización de modo temporal al interior de nuestros campus: es fundamental impartir cursos de EAS transversales. Cursos que brinden a los estudiantes la oportunidad de participar en un proceso educativo permanente, que fomente capacidades, competencias conceptuales, actitudinales y procedimentales, para formar profesionales, que serán agentes de cambio activos en la solución de problemas contingentes ambientales locales de origen antrópico. Con su participación y compromiso basado en una nueva cultura, con valores y ética cultivados a través de la infusión de EAS, con metodologías de aprendizaje significativos durante el proceso formativo.

Para estar al nivel de los desafíos se requieren más universidades que se sumen a los compromisos asumidos por la Red Campus Sustentable. Así también el Estado debe asumir la responsabilidad de incorporar de modo formal y obligatorio esta temática a nivel de las instituciones de educación superior, debiendo incluso considerarse en los procesos de acreditación institucional, contribuyendo a la finalidad de asegurar una educación de calidad.