Agua

El agua es un recurso vital para el bienestar de las personas y también puede ser relevante para el funcionamiento normal de una institución de cualquier tipo. En el caso de las instituciones educativas, la alta concentración de personas en sus dependencias está inherentemente asociada con una importante demanda por agua, ya sea para beber, preparar alimentos o para el funcionamiento de servicios sanitarios. En este contexto, la eficiencia en el uso de agua es importante y debe ser promovida a nivel institucional.

Una institución puede alcanzar una mayor eficiencia en el uso del agua de las siguientes maneras:

Diagnóstico o auditoría hídrica: Es un levantamiento de información sobre los usos y destinos del agua en los campus. El análisis de esta información proporciona insumos para tomar decisiones e implementar medidas efectivas sobre el consumo de agua en la institución. Normalmente se requiere conocer el tipo y cantidad de equipos sanitarios, la frecuencia de uso, el total de consumo, las condiciones en las que se encuentra la red de distribución de agua y las fuentes de abastecimiento.

Registro de estadísticas de consumo: Es necesario contar con una línea base de consumo previo a la implementación de cualquier medida de eficiencia hídrica. La información sobre el agua consumida puede obtenerse de registros mensuales a partir de las boletas o facturas de cobro u obtenerse por medio de una solicitud a la empresa proveedora de agua. Sin embargo, lo ideal es que existan equipos de medición en cada edificio, de manera que la información pueda ser obtenida de forma inmediata. Esto último requiere una mayor inversión pero es fundamental para detectar rápidamente las fallas o ineficiencias del sistema.

Fomento de buenas prácticas y cambios actitudinales: Considera aquellas medidas que no implican necesariamente grandes inversiones si no que apuntan al cambio de actitudes y comportamientos de la comunidad. En este ítem se incluye:

  • Lavado a contracorriente en laboratorios: esta técnica consiste en la utilización de recipientes separados para el remojo, lavado y enjuague del material de laboratorio. Una vez que el agua de enjuague se cargue de detergente, se vierte en el recipiente de lavado mientras que el agua de lavado se traslada al recipiente de remojo.
  • Campañas de concienciación: Las campañas de este tipo pueden basarse en la distribución de afiches, marketing en redes sociales u otros.

Revisión de equipos e instalaciones: Es necesario realizar revisiones periódicas de los equipos e instalaciones en donde se utiliza agua. Esto permite detectar y reparar fallas antes de que se generen problemas en la provisión de agua o aumento excesivo de los costos asociados.

Cambio de equipos por tecnologías más eficientes: La inversión en tecnología más eficiente puede ser inicialmente alta, pero también puede generar importantes beneficios a largo plazo. Entre las alternativas tecnológicas disponibles en el mercado se encuentran:

  • Aireadores (perlizadores) de agua.
  • Reductores o limitadores de caudal.
  • Duchas de ahorro.
  • Mecanismos de ahorro para estanques
  • Válvulas de seguridad.

Xeripaisajismo (aplicado a jardines): Este estilo de paisajismo se enfoca en la optimización del uso del agua de riego utilizando plantas de bajo consumo, adaptadas a la condición climática dominante en la zona donde se emplazará el jardín. Además se recurre a la disposición espacial de las plantas agrupadas según sus requerimientos hídricos (hidrozonación). Cabe destacar que a pesar de los recursos que se necesitan para la creación y mantención de jardines y áreas verdes, éstos deben ser promovidos ya que proporcionan espacios de esparcimiento, interacción social e incluso pueden tener efectos sobre el bienestar físico y emocional de las personas.

Además de lo mencionado en los párrafos anteriores, existen otras técnicas cuya aparición en Chile aún es incipiente, como la captura de aguas lluvia para uso en sistemas sanitarios o en riego de jardines; y la reutilización de aguas grises para regadío. Esto representa una oportunidad para las instituciones de Educación superior, tanto por el potencial aumento de la eficiencia en el uso de agua como por la implementación de pilotos experimentales dentro de los campus con miras a su replicación y escalamiento fuera de las instituciones educativas.